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Estudiantes de la Facultad de Medicina en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) manifestaron mediante escritos no estar de acuerdo con practicar operaciones con perros en la materia de Técnico Quirúrgicas.
Un joven estudiante que denunció la práctica, aseguró que la mayoría de los 400 perros que se intervienen al año, la gran mayoría son robados o comprados a el profesor Luis Lara Díaz.
Y es que dejó en claro que no todos los perros cumplen con las características esenciales, como el peso, y encontrarse en buen estado de salud, por lo que en ocasiones se han visto obligados a robarse la mascota de la familia o del vecino.
Ezequiel Chávez, director del Centro de Control Canino municipal, aseguró que en últimos días, solo se “prestó” a un perro a la Facultad de Medicina.
Aseguró que estos tienen que ser devueltos a la institución que preside, ya que en prebenda se les solicita su credencial de elector o de estudiante.
De acuerdo con Rebeca Tovar, trabajadora de la facultad, los perros que son intervenidos quirúrgicamente en la escuela les dan un trato deshumanizado, ya que son sometidos a alta crueldad y dolor. Aseguró que en base a sus experiencias personales ha visto la forma en que son tratados por los médicos y en especial por el catedrático Luis Lara Díaz.
Lamentó que a pesar de que a unos días de haberse entrevistado con el titular de la Facultad de Medicina, Agustín López Hernández en su última plática haya cambiado su postura y retirado su palabra de intentar modificar esta práctica para evitar sufrimiento a los animales.
Ana Cristina Ramírez Barreto, profesora de la Facultad de Filosofía de UMSNH y especialista en bioética, reconoció que la práctica en animales vivos para la adquisición de conocimientos es un método burocrático que puede eliminarse.
La docente consideró que dicha práctica se tiene que eliminar por el malestar que causa en la sociedad.
Comentó que otras universidades y profesionistas nunca sometieron a un ser vivo para adquirir conocimientos médicos, sin embargo, también dejo en claro que no se debe satanizar a las personas que realizan dicha práctica.