Unos 90 perros que salieron este año de la Protectora volvieron a su hogar

El 13% de los alrededor de 690 perros que han salido este año de la Protectora de Animales y Plantas de Lugo regresaron a sus hogares. No en vano, estos 90 canes no habían sido abandonados sino que se habían extraviado y fueron recuperados por sus dueños al ser identificados gracias al microchip.

Aunque el dispositivo es obligatorio desde hace varios años, en Galicia solo tienen en torno al 60% de los animales, según datos que maneja el colectivo. «Muchos son perros que van sueltos, en un momento determinado se asustan y corren hasta que la policía o alguien los encuentra vagando y nos avisa», relata el presidente de la protectora, Javier García Calleja. Tener el chip facilita el reencuentro con el dueño, ya que sus datos están inscritos en el Regiac (Registro Galego de Animales de Compañía).

En 2009, la sociedad ha vivido un año complicado «porque se junta todo», como explicó Calleja. A la devolución de recibos de socios -posiblemente no han podido pagar debido a la crisis-, se suma una caída en la cifra de adopciones. Una circunstancia que tiene un lado positivo. «Es preferible eso a que se lleven un animal, no lo puedan atender y que de repente a los equis meses nos lo devuelvan por otras vías», afirmó.

Es probable que las dificultades económicas también estén detrás del «repunte de abandonos» -un 10% más que en el 2008- que se ha producido este año.

Así las cosas, la protectora ha dado cobijo en el último ejercicio a unos 1.250 animales. «De cada cien animales recogidos, alrededor de 58 o 60 se dan en adopción», precisó Calleja. Al parecer, en abril y mayo, el número de adopciones bajó al 20%, aunque en los meses siguientes volvió a subir.

En accidentes de tráfico

Otra línea de actuación «por razones humanitarias» es la colaboración que desarrollan con Tráfico de Lugo. «Cuando intermedia un animal en un accidente, nos llaman, generalmente de madrugada, y se realiza una intervención inmediata de evacuación», indicó el responsable de la protectora. Además han participado en la recogida de asnos o caballos que estaban abandonados, entre otros